Alegría matinal

Advertencia: el siguiente post puede contener altas dosis de contenidos cursis, a quienes se consideren sensibles a este tipo de discursos les rogamos mantenerse alejados de sus respectivos monitores. Gracias.
Hoy viajé en un transporte público por la mañana, a esa hora en que todo el mundo tiene cara de "quisiera atravesar cualquier otra circunstancia que no fuese esta de aquí y ahora", yo incluida, con mis escasas horas de sueño muy por debajo de la cantidad mínima recomendable, y no precisamente por exceso de rocanrol sino por trámites impostergables y obligaciones varias.
El transporte iba sospechosamente poco lleno para el horario pico y amenizado (¿?) por la melosa música de FM chorreagrasa que el aquí-mando-yo-y-al-que-no-le-gusta-que-se-joda conductor mantenía al recontra palo, para beneplácito de alguna que otra púber que coreaba al son del cuasi megáfono "...estoy muriendo, murieeeeeendo por dentro..he he..", pero apenas en una voz muy bajita, mientras el resto del pasaje conservaba impasible su actitud caracúlica-oficinesca-matinal.
De pronto, ocurrió algo que llenó de colores brillantes el deprimente paisaje de la mañana gris: en la radio comenzó a sonar el tema "suave", de Luis Miguel, y de a poco, muy lentamente, como si se tratara de la magistral escena de la película "The full monty" en la que los protagonistas hacen la cola de un banco y mientras ensayan uno de los números de baile para su show de strippers, todos (y cuando digo "todos" quiero decir TODOS) los pasajeros comenzaron a mover alguna parte de su anatomía (pie que golpea contra asiento de adelante, mano sobre cartera, algún que otro movimiento caderil) y fueron varios los que se animaron a susurrar la letra, tararearla y hasta realizar algún giordanesco movimiento de cabeza, transformando sus avinagrados semblantes en rostros de personas luminosas, que en lugar de transcurrir porque no les queda otra salen a enfrentar la vida para ganarle un nuevo round.
Debo reconocer que Luismi no se encuentra precisamente entre mis preferencias musicales (sé que los entendidos dicen que canta bien, tiene buenos músicos, intepreta a Manzanero, Lepera, etc.), pero a mí no me gusta.
Sin embargo, hoy aportó un significativo granito de arena a mi momento de plena alegría matinal.
Gracias, Luismi.